domingo, 2 de febrero de 2020

DEFINICIÓN
La retinopatía diabética es la presencia de lesiones microvasculares típicas en la retina de una persona con diabetes, microaneurismas, hemorragias, exudados duros, manchas algodonosas, alteraciones microvasculares, arrosariamiento venoso, neovasos y tejido fibroso. Que aparecen como complicación de la diabetes mellitus.




FACTORES DE RIESGO

Los pacientes con las siguientes características deben ser considerados con alto riesgo de desarrollar retinopatía diabética:

1.      Mal control metabólico

2.      Antigüedad de la diabetes (>de 5 años)

3.      Embarazo

4.      Dislipidemia (LDL >100mg/dl)

5.      Hipertensión arterial (TA 130/80 mmHg)

6.      Obesidad (IMC 30 kg/m2)

7.      Enfermedad renal (Depuración creatinina < 60 ml/min.; albuminuria)

8.      Pubertad





CAUSAS

Con el paso del tiempo, demasiada azúcar en la sangre puede dar lugar a la obstrucción de los pequeños vasos sanguíneos que alimentan la retina, lo que reduce la irrigación sanguínea. Como resultado, el ojo intenta desarrollar nuevos vasos sanguíneos. Pero estos nuevos vasos sanguíneos no se forman adecuadamente y pueden sangrar fácilmente.

Existen dos tipos de retinopatía diabética:
·  Retinopatía diabética precoz. En esta forma más frecuente —denominada «retinopatía diabética no proliferativa»— los vasos sanguíneos nuevos no crecen (no proliferan).
Cuando tienes retinopatía diabética no proliferativa, las paredes de los vasos sanguíneos de la retina se debilitan. Bultos pequeños (microaneurismas) sobresalen de las paredes de los vasos más pequeños y en ocasiones derraman líquido y sangre en la retina. Los vasos más grandes de la retina también pueden comenzar a dilatarse y a presentar un diámetro más irregular. La retinopatía diabética no proliferativa puede avanzar de leve a grave a medida que más vasos sanguíneos quedan obstruidos.
Las fibras nerviosas de la retina probablemente comiencen a inflamarse. En ocasiones, la parte central de la retina (mácula) comienza a inflamarse (edema macular), una afección que requiere tratamiento.·   
Retinopatía diabética avanzada. La retinopatía diabética puede avanzar a este tipo más grave, conocido como «retinopatía diabética proliferativa». En este tipo de retinopatía, los vasos sanguíneos dañados se cierran, lo que causa el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales en la retina que pueden perder sangre en la sustancia clara y gelatinosa que ocupa el centro del ojo (vítreo).

Finalmente, el tejido cicatricial estimulado por el crecimiento de los nuevos vasos sanguíneos podría causar que la retina se desprenda de la parte posterior del ojo. Si los nuevos vasos sanguíneos interfieren en el flujo normal de líquido hacia afuera del ojo, podría producirse una acumulación de presión en este. Esta presión puede dañar el nervio que lleva imágenes desde el ojo hasta el cerebro (nervio óptico) y producir glaucoma.

SÍNTOMAS
Puede tener retinopatía diabética y no saberlo. Esto se debe a que generalmente no presenta síntomas en sus etapas tempranas. A medida que empeora, notará síntomas como los siguientes:
  • Un mayor número de moscas volantes
  • Visión borrosa
  • Visión que cambia de borrosa a clara
  • Ver área en blanco o negro en el campo de visión.
  • Visión nocturna deficiente
  • Notar que los colores se ven atenuados o apagados
  • Perder la visión
Los síntomas de la retinopatía diabética suelen afectar a ambos ojos.




DETECCIÓN CLÍNICA
Realizar exploración del fondo de ojo bajo dilatación pupilar por un oftalmólogo.

Diabéticos tipo 1:
1.      A partir de los 12 años de edad
2.      A partir del  año de diagnóstico y cada año
3.      Cuando el diagnóstico de diabetes tipo 1 sea posterior a la pubertad, debe comenzar tres años después del diagnóstico
Diabéticos tipo 2:
1.      Examen del fondo de ojo bajo dilatación pupilar, al momento del diagnóstico, realizado por un oftalmólogo y debe repetirse anualmente
2.      Diabéticas tipo 1 o tipo 2 embarazadas o que planeen embarazarse:
3.      Seguimiento cada 3 meses en casos con retinopatía leve o sin ella
4.      Seguimiento mensual en retinopatía más severa
5.      Control estricto de glucosa y de tensión arterial



COMPLICACIONES
La retinopatía diabética implica el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos en la retina. Las complicaciones pueden provocar problemas de visión graves:

·         Hemorragia vítrea. Los vasos sanguíneos nuevos pueden perder sangre en la sustancia gelatinosa transparente que ocupa el centro del ojo. Si la cantidad de sangrado es pequeña, podrías solo ver unas pequeñas manchas oscuras (moscas volantes). En casos más graves, la sangre puede llenar la cavidad vítrea y bloquear por completo la visión.
La hemorragia vítrea por sí misma, generalmente, no provoca la pérdida de visión permanente. A menudo, la sangre desaparece del ojo en pocas semanas o en unos meses. A menos que la retina esté dañada, tu visión puede volver a su claridad anterior.
·         Desprendimiento de retina. Los vasos sanguíneos anormales que se relacionan con la retinopatía diabética estimulan el crecimiento de tejido cicatricial, que puede desprender la retina de la parte posterior del ojo. Esto puede provocar manchas que flotan en tu visión, destellos de luz o pérdida grave de la visión.
·         Glaucoma. Pueden crecer nuevos vasos sanguíneos en la parte delantera del ojo y afectar el flujo normal de líquido hacia afuera, lo que provoca una rápida acumulación de presión en el ojo (glaucoma). Esta presión puede dañar el nervio que lleva imágenes desde el ojo al cerebro (nervio óptico).
·         Pérdida de la visión. Con el tiempo, la retinopatía diabética, el glaucoma o ambos pueden provocar la pérdida completa de la visión.
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PREVENCIÓN
La retinopatía diabética no siempre puede prevenirse. Sin embargo, los exámenes regulares de la vista, el buen control del nivel de azúcar en sangre y de la presión arterial, así como la intervención temprana para los problemas de visión pueden ayudar a prevenir la pérdida grave de la visión.
Si tienes diabetes, haz lo siguiente para reducir el riesgo de padecer retinopatía diabética:

·         Controla tu diabetes. Haz que la alimentación saludable y la actividad física formen parte de tu rutina diaria. Trata de hacer semanalmente al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada, como caminar. Toma medicamentos orales para la diabetes o insulina según las indicaciones.
·         Controla el nivel de azúcar en sangre. Tal vez tengas que comprobar y registrar el nivel de azúcar en sangre varias veces al día. Si estás enfermo o bajo estrés, tal vez necesites medir los niveles de azúcar con más frecuencia. Pregúntale al médico con qué frecuencia debes medir el azúcar en sangre.
·         Pregúntale al médico acerca de una prueba de glucohemoglobina. La prueba de glucohemoglobina, o «prueba de hemoglobina A1C», refleja el nivel promedio de azúcar en sangre durante un período de dos a tres meses antes de la prueba. Para la mayoría de las personas, la meta de A1C es estar por debajo del 7 por ciento.
·         Mantén la presión arterial y el colesterol bajo control. Puede ser de ayuda comer alimentos saludables, hacer ejercicio regularmente y perder los kilos de más. A veces también se necesitan medicamentos.
·         Si fumas o consumes otros tipos de tabaco, pídele al médico que te ayude a dejarlo. Fumar incrementa el riesgo de diversas complicaciones de la diabetes, como la retinopatía diabética.
·         Préstale atención a los cambios en la visión. Comunícate inmediatamente con el oftalmólogo si experimentas cambios súbitos en la visión, o si esta se vuelve borrosa, irregular o nebulosa.




BIBLIOGRÁFIA:

DEFINICIÓN La  retinopatía diabética  es la presencia de lesiones microvasculares típicas en la retina de una persona con diabetes, micro...